Mariposa en el estómagO

AQUÍ, DESNUDA ANTE TÍ,,,


jueves, 18 de agosto de 2011

Crónicas de una niña rica.



Si justo en el instante en el que, sin más, me despertase mañana a las ocho y media de la mañana, puediese empezar a disfrutar de cien mil millones de euros; sin pararme a reflexionar ni un solo minuto, acudiría al concesionario de coches Lamborghinis más cercano, me compraría uno en color rosa bebé, volvería aquí, corriendo a la gasolinera de mi pueblo, lo repostaría con 1000 litros de gasolina, saldría de allí, "cagando leches", me presentaría de improviso en tu pueblo, en tu trabajo, te raptaría, sin propinarte explicación alguna, sólo un "Te vas a cagar, ja,,ja". Saldría derrapando en un solo segundo, dejando a mi paso el rastro efímero del humo, y con la misma vertiginosa velocidad llegaríamos a la exótica isla Bora Bora en menos de diez horas y cuarto. No, no te preocupes por la ropa o por el simple hecho de no haberte traído el cepillo de dientes...Cariño, soy rica, ahora también económicamente, puedo comprarte un cepillo para cada momento del día en que saciaras tu hambruna. Justo en el momento en el que pisásemos las transparentes aguas de la isla, juntos, sin haberte soltado de la mano desde que llegamos, me sumergería dentro, abandonándome en un eterno beso salado y lleno de pasión. Sólo entonces comprendería que el dinero te ayuda, te ayuda verdaderamente a encontrar la felicidad, pero es sólo eso, una ayuda, un apoyo material. Podría desfallecer en ese instante porque habría llegado a entender el verdadero significado de la felicidad, esa que sólo encuentro cuando me pierdo entre tus brazos, saboreando nuestro amor real, ya sea en las diáfanas aguas de esa isla, en los interminables rascacielos de la ciudad de Manhattan o en el demasiado cálido desierto del Sahara. Yo, amor mío, no tengo dinero para darte un hogar donde compartir una eterna vida juntos, no tengo suficiente dinero para invitarte al más lujoso hotel lejos de esta rutina, cuando celebremos nuestro 2º aniversario...Pero no, no soy pobre en absoluto, soy la niña más rica del mundo, sabes?
Tengo todo lo que necesito para vivir...
Dios mío!! Te tengo a TÍ